lunes, 8 de noviembre de 2010

Fotografiar del natural: Henri Cartier-Bresson

La fotografía parece una actividad fácil; es una operación diversa y ambigua en la que el único denominador común entre los que practican es la herramienta que se usa.
Fotografiar es retener la respiración cuando todas nuestras facultades se conjugan ante la realidad; es poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo punto de mira. No puede separarse de loa otros medios de expresión visual. Es un modo de gritar, de liberarse, no de probar ni de afirmar la propia originalidad. Es una manera de vivir.
El aparato fotográfico es el instrumento de la intuición y de espontaneidad, el dueño del instante que, en términos visuales, cuestiona y decide a la vez. Esta actitud exige concentración, disciplina del espírirtu, sensibilidad y sentido de la geometría. La simplicidad de la expresión se consigue mediante una gran economía de medios.
Caminada durante todo el día, buscando en las calles la oportunidad de tomar fotografías del natural. Hacer reportajes fotográficos, era una idea que no se le habpia ocurrido a Cartier-Bresson.
Con otros 5 fotógrafos independientes fundó en 1947 su cooperativa, Mágnum Photos, que difunde reportajes fotográficos a través de revistas francesas y extranjeras.
El reportaje.
Es una operación progresiva de la mente, del ojo y del corazón para expresar un problema, para fijar un acontecimiento o impresiones sueltas. La memoria es muy importante, memoria de cada fotografía que se ha tomado al mismo ritmo del acontecimiento.
De todos los medios de expresión, la fotografía es el único que fija el instante preciso. Se juega con cosas que desaparecen y que, una vez desaparecidas, es imposible revivir. No se puede reahcer el trabajo.
El tema.
Consiste en recolectar hechos. Lo importante es escoger entre ellos; capatar el hecho verdadero con relación ala realidad profunda.
La composición.
Se debe colocar la cámara en relación al objeto, es un reconocimiento en la realidad de un ritmo de superficies, líneas o valores; el ojo recorta el tema y la cámar no tiene más que hacer su trabajo.
La técnica.
La cámara es un instrumento, su manejo, el del diafragma, las velocidades, etc., tiene que ser una acto reflejo, como cambiar de velocidad en un coche. Hay que respetar los valores de la toma o, para restablecerlos, modificar la prueba según el espíritu que ha prevalecido en el momento de la toma. Hay que restablecer el equilibrio que el ojo establece continuamente entre una sombra y una luz, y por ello los últimos instantes de creación cinematográfica transcurren en el laboratorio.

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